Del costo oculto de la agricultura convencional a la estabilidad que ofrece un sistema regenerativo.
La agricultura y la ganadería convencionales cargan con dos riesgos crecientes:
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la dependencia de insumos externos, cada vez más caros,
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la vulnerabilidad climática, que afecta rendimientos y estabilidad.
Ambos riesgos están sacudiendo al sector productivo ecuatoriano. Pero existe una alternativa sólida: la regeneración como estrategia de resiliencia económica y ecológica.
¿Qué vuelve a un sistema regenerativo más estable?
1. Diversificación de riesgos: sistemas más biodiversos y menos dependientes del mercado de insumos.
2. Suelos que amortiguan el clima: más humedad, menos erosión, mejor respuesta ante extremos climáticos.
3. Reducción progresiva de costos operativos: menos fertilizantes, menos pesticidas, menos suplementación.
4. Mayor trazabilidad: herramientas como el EOV verifican indicadores ecológicos y aseguran confianza para inversionistas y compradores.
5. Estabilidad económica: fincas más predecibles, productivas y rentables.
Ecuador necesita modelos productivos capaces de sostenerse ante un clima cambiante y un mercado competitivo. La regeneración ofrece justamente eso: menos riesgo y más resiliencia.
En Regeneratio trabajamos con productores, empresas y organizaciones para transformar sus sistemas productivos y diseñar estrategias de resiliencia a largo plazo.
La resiliencia se planifica.
Regeneración es Regeneratio.